Elige tus Frases

Frases remitidas por nuestros lectores

"Ser un (o una) cotilla"

En el lenguaje popular, decimos que una persona es un o una "cotilla" cuando se entrega con pasión a murmurar y a traer y llevar chismes, cuentos y rumores.

Aunque cotillas hay de los dos sexos, esta expresión se usa con mayor frecuencia aplicada al sexo femenino, y es que en el origen de la misma estuvo, efectivamente, una mujer.

Entre los siglos XVII y XVIII vivió en Madrid una mujer llamada María de la Trinidad, conocida por mal nombre como La Tía Cotilla, de la que nada sabemos hasta la negra época de nuestra historia en que, tras la muerte del rey Fernando VII, empezaron a enfrentarse en  España dos facciones políticas irreconciliables.

Esta Tía Cotilla se vio complicada en los asesinatos de varias personas cometidos el 15 de agosto de 1835. En esa fecha tenía sesenta y cuatro años y era una mujer descarnada y ágil, verdadera furia del fanatismo político que, al frente de una sanguinaria pandilla de secuaces, acometía a cuantos liberales indefensos hallaba a su paso. En un sumario judicial se la describe textualmente como "la mujer más inmoral que ha visto el sol y la más infame e indigna de vivir en sociedad".

Condenada a galeras varias veces, finalmente pudo probarse que había asesinado al menos a un militar, por lo que fue ajusticiada en Madrid el 25 de mayo de 1838. Un testigo que asistió a la ejecución refiere que, mientras la Tía Cotilla era llevada al cadalso por las calles de la ciudad, se empeñaba en parar en la calle de Toledo, donde su hija tenía un establecimiento, para beber el último vaso de vino.